Google Reader

Acabo de leer la noticia de que Google ha decidido apagar su servicio de Google Reader. Para justificar su cierre indica dos motivos, de los cuales uno entiendo y el otro no.

El primer motivo es que, como una buena táctica empresarial, prefieren centrarse en pocos productos y prescindir de aquellos menos usados y, por tanto, menos rentables. Esto lo entiendo, ya que es uno de los motivos más usados por las empresas para decidir qué productos mantienen en el mercado, qué productos eliminan, y qué productos lanzan. Y, de hecho, funciona.

Lo que no entiendo es el segundo motivo, en el que indican que el servicio estaba en declive. No dudo que sea cierto, pero creo que se debe a una mala elección empresarial. Primero, Google Reader es un servicio que apenas ha sido mejorado en estos años atrás, y por lo tanto ha ido quedándose atrás en usabilidad y funcionalidad. Y segundo, ¿fue una buena decisión eliminar la parte de comentarios para promocionar Google+? Yo creo que no, y que ha podido ser uno de los motivos de su declive.

Por otra parte, ¿por qué eliminan un servicio tan propio de Internet como es un agregador de noticias, sin ofrecer una alternativa Web en otro de sus servicios, como por ejemplo, en Google+? ¿Y por qué Google Currents no tiene una versión Web y permite la agregación de contenidos personalizados? Parece que no apuestan por la agregación de contenidos a través de RSS o ATOM…

En resumen, que nos quedamos sin un muy buen agregador de noticias, y tampoco nos proporcionan una alternativa similar que a su vez contenga aplicaciones para dispositivos móviles. En mi opinión, una decisión poco acertada en lo referente a su base de usuarios.

¿Presentación telemática? Aún no…

Al igual que el mes de mayo es el mes de las flores, para mí el mes de septiembre es el mes de la vuelta al cole, el mes del fin del verano, y el mes de la cuesta de septiembre (y como dice mi madre: si tienes hijos, mucho más dura que la famosa cuesta de enero).

Una tarea que se hace en septiembre, si eres universitario, es la matrícula de este nuevo curso. La Universidad de Valladolid, en este caso y si no es tu primer año, dispone de un sistema de automatrícula por Internet. ¡Bien! No tengo que desplazarme, y no tengo que rellenar a mano y con buena letra unos cuantos papeles. Al ser mi séptimo año y con una sola asignatura al frente, no me preocupo por el número de plazas, por lo que puedo matricularme cuando el sistema no esté colapsado. Y es que, la experiencia de otros años cuenta: el segundo año de carrera no tuve plazas en la asignatura de libre elección que quise por no matricularme nada más abrir el sistema; el tercer año de carrera tuve que estar una hora matriculándome porque el sistema te expulsaba si no había actividad en X minutos, aunque lo que más tiempo me llevó fue conseguir un puesto, ya que siempre me salía el mensaje de “número máximo de usuarios permitidos”.

Al realizar la matrícula, señalé la opción de solicitar la beca del Ministerio de Educación, Política Social y Deporte (MEPSyD), o como se la conoce de siempre, la beca del MEC. Esto me recordó que tenía que solicitar la beca, ya que siempre viene bien una ayuda económica, porque por lo menos en mi casa los sueldos cada día dan para menos, y más este año donde a mi padre le han rebajado el 5% del sueldo por ser trabajador de la Administración Pública (y no, no es funcionario).

Vale, sé dónde hay que pedirla, es la misma página web de todos los años. Recuerdo que hace poco enviaron un correo electrónico indicando que este año el sistema se modernizaba aún más. Entro y… ¡bien!, tengo la opción de poder presentarla telemáticamente, sin moverme de casa. Gracias que en su día pedí el certificado digital para poder realizarlo. Procedo a rellenar toda la información, y al final, me piden que adjunte los documentos requeridos subiéndoles a la plataforma. Pero… perdona, ¿por qué me solicitan un documento que tiene que rellenar mi centro de estudios? ¿Esos datos no están ya telemáticamente? En la solicitud tenían todos mis datos, y entiendo que tenga que presentar y firmar (mi duda siempre está en ¿valdrán las firmas digitales en estos casos? La Ley dice que sí, pero…) ciertos papeles donde dé permiso para tratar mis datos. Pero, ¿cómo es que no pueden tener o acceder a mis datos académicos si están registrados en una administración pública como es la Universidad de Valladolid?

Bueno, pues decido escribir un correo electrónico (todo digital, para no gastar papel ni desplazarme) a la Secretaría Administrativa de la E.T.S. de Ingeniería Informática, solicitando si es posible que me envíen este documento rellenado, ya sea en soporte físico o en soporte digital. Pero su respuesta me sorprende. Bastante. Me contestan que no, que ellos no me van a dar ningún papel bajo ningún concepto. Les insisto en que voy a presentar la beca de forma telemática, y me dicen que eso no es posible hoy en día. ¿Cómo? Si lo pone en la página web del MEPSyD. Y menos mal que estamos en una E.T.S. de Ingeniería Informática… aunque no me extraña nada viendo los “avances” que tenemos en nuestra escuela y los AVANCES que hay en otras (pago de fotocopias y cafetería con la tarjeta monedero de la UVa, identificación en los ordenadores con la tarjeta de la UVa, etc.).

En resumen, que me toca ir a la página web del MEPSyD, cancelar todo el proceso que tenía abierto para la presentación telemática (sólo estaba a falta de ese documento que me podían haber enviado por correo electrónico), imprimir los papeles de la beca, desplazarme para que toda mi familia firme esos papeles para dar su consentimiento, desplazarme de nuevo a la Secretaría Administrativa para presentarlos, y que luego ellos se encarguen del resto. Con lo fácil que hubiera sido que me diesen ese documento… pero bueno, parece ser que aún promocionamos desde ciertas administraciones públicas el gasto de papel y el gasto de tiempo. ¿Será la venganza por la bajada del 5% del sueldo? ¿Será por la vagueza de no tener que pedir información de una administración a otra? Y es que queremos ser 2.0, pero si aún siguen existiendo procesos 1.0, el downgrade a 1.0 hay que realizarlo a todo el proceso. Y eso, como informático, me pone muy triste, y lloro :'(

Compra de baterías de portátiles por Internet

Hola lectores. ¡Anda! ¿Sorprendidos? Sí, vuelvo a escribir en mi blog, aún no ha muerto. Escribo de nuevo para contaros dos historias que empezaron igual y acabaron diferentes. ¿El tema? Baterías para portátiles compradas por Internet en el extranjero.

Hace unos tres años, cuando tenía el otro portátil (Compaq), decidí comprar una batería por Internet, ya que la que tenía me duraba poco. Por ello, busqué la opción más barata y la encontré a través de eBay con un vendedor de baterías chino llamado Espow. Abierto a la aventura, decidí comprarla por unos 60€. Pagué con PayPal, por lo que me sentía más seguro. El proceso de compra fue bien, ya que la recibí en mi casa en unos cuantos días.

paquete-bateria-portatil-antiguoPero a la hora de utilizarla… ¡tachán! No se dejaba cargar. Lo intenté de mil maneras y esa batería no cargaba, sólo se descargaba. Escribo a los chinos y una tal Susan me dice amablemente que se la envíe para su reemplazo, y que pague yo los costes del envío. Un poco quemado, pago los 23€ para enviársela al Reino Unido, a un apartado de correos, junto con un código RMA (Return Merchandise Authorization) que ellos me dieron. Mi esperanza estaba en que en unos días recibiría una batería nueva y funcional. Pero… ¡sorpresa! La batería desaparece por el mundo. Allí me dicen que no la han recibido, y yo les digo que se la he enviado. Tras mogollón de correos electrónicos a Susan de todo tipo (amables, no tan amables, amenazantes, etc.), me acaba mandando básicamente a la mierda con sus políticas de empresa.

Lo mejor de todo es que a los tres meses recibo un papel en casa de Correos en el que me dicen que tengo que ir a recoger un paquete que me ha llegado desde Reino Unido. Y ahí estaba de vuelta la batería, después de tres meses. Ya leyendo el informe que traía la pobre, veo que allí la intentaron entregar y que ellos no respondieron, que insistieron e insistieron y nadie respondía, por lo que la enviaron de vuelta a su remitente. Vuelvo a escribir a la maldita Susan y ella no sabe nada de eso; me cuenta que se la vuelva a enviar. Yo ya, y muy educadamente, les mando a la mierda mil veces más, ya que como siga pagando envíos a 23€/envío, me sale la batería por el doble del precio. Pues bien, al final me quedé con una batería rota por unos 85€ y con un miedo en el cuerpo de volver a comprar cosas “caras” por Internet.

Aunque ya pasaron tres años de eso, y me volví a plantear el comprar una batería para el portátil que tengo ahora (Acer). Con el miedo de la anterior experiencia, empecé a mirar hace ya meses baterías, empresas y precios. Y una tarde-noche en los apartamentos, en Valladolid, me decidí a comprarla y volver a probar. He de decir que muchos de los miedos se me fueron quitando gracias a las compras a DealExtreme, ya que todas fueron exitosas y estoy muy contento con ellos.

paquete-bateria-portatilMe decidí por otra empresa china, Battery-Shop.org, ya que leí por la red que todos aquellos que habían pedido cosas, les había ido muy bien. Y la verdad que he alucinado: la pedí un jueves 18/02/2010 y, aún diciendo que estaban de vacaciones hasta el 22/02/2010 y que no procesarían pedidos hasta esa fecha, ese mismo día en que volvieron de vacaciones, la batería ya estaba de camino a España. Además, me dieron un código de seguimiento de paquete por el que controlé en todo momento dónde se encontraba (un punto más a favor). Y lo mejor de todo: las previsiones eran de 4 a 10 días, y la recibí en 5 días, ya que le viernes pasado, el 26/02/2010, ya tenía la batería en mi casa.

El paso más importante estaba ahora: al enchufar la batería al portátil, ¿cargaría? ¡Pues sí! Empezó a cargar, todo funcionó. Además, la batería dura lo esperado (la batería original del portátil duraba lo mismo el primer día). La batería se descarga y carga sin problemas. Mi portátil me da detalles precisos de ella.

Así que, si queréis comprar una batería del portátil, recomiendo que miréis en Battery-Shop.org, que tiene precios económicos, y el proceso de compra y envío es muy transparente. A su vez, si estáis pensando en comprar la batería con Espow, pensároslo dos veces, ya que puede que os llegue mal y os la tengáis que comer con patatas. ¡Ah!, y para aquellos que no estéis muy acostumbrados a comprar por Internet, pagad con PayPal, ya que además de ocultar tus datos bancarios hacia el resto, funciona bien y te ofrece garantías ante posibles problemas en la compra (timos, que os llegue un ladrillo, etc.).

Errores en el Área de Clientes de Simyo

Viendo mi panel de control de Simyo, me he dado con el siguiente conflicto:

problema-simyo

Parece ser que las gráficas de Simyo no sabe cambiar de día, ya que, aunque lo contabilizan bien en los detalles, las gráficas no se dan cuenta y lo toman como un “todo en uno”.

A parte de esto, comentar que el panel de control de Simyo antes iba genial, era una gozada consultar las cosas y ver los gráficos en tiempo real. Aunque de eso hace ya bastante. Hará como tres o cuatro meses que va fatal:

  • Los datos no se actualizan en “tiempo real” (pongamos un intervalo de un día), sino que permanecen hasta mes y medio sin actualizar, o en su defecto, se actualizan parcialmente, generando incoherencias (el saldo no coincide con lo gastado, e incluso el saldo de la página no coincide con el que te dicen por teléfono, que es el real).

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  • Hay secciones que sus datos una vez llegaron a estar y luego desaparecieron para siempre, como los datos de la dirección postal. Llevo esperando a ver si “actualizan su página web” para que aparezca mi dirección, pero nada de nada. Se actualiza, ya que hay datos nuevos, pero la dirección postal no aparece. Y el caso es que llamas al 121 y sí que tienen los datos correctos.

No sé, creo que hemos desbordado la capacidad de sus sistemas al ser tantos clientes. No lo tenían tan bien preparado y ahora van contrarreloj corrigiendo los fallos repentinos que van surgiendo por sorpresa y que no tienen, y perdonad por la expresión, ni puñetera idea de dónde vienen.